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21/3/15

Simón Díaz - Por amor a Venezuela





El 2 de febrero de 1999 Hugo Chávez fue elegido presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Las tonadas llaneras de Simón Díaz resonaban por las calles de un país ansioso de romper con décadas de servilismo y dictaduras, de un pueblo donde el eco de Cuba y la espuela de Salvador Allende había calado en lo más profundo de su corazón. Fue tal la fuerza arrolladora de ese espíritu incandescente que un país hasta entonces ignorado por los medios de comunicación europeos se ha convertido hoy en objeto de debate político. El proyecto forjado en el país hispanoamericano ha sido frecuentemente desacreditado en los medios de comunicación y, pese a que todos los organismos internacionales alaban su proceso democrático, sobre el ambiente prima la sensación de que Venezuela es una dictadura donde no se respetan los derechos humanos.






Este miércoles el equipo de En tierra hostil se adentró en el país latinoamericano para tratar de enseñarnos la realidad que allí se vive. El programa se grabó hace más de seis meses, pero se emitió este miércoles, a apenas cuatro días de las elecciones andaluzas y cuando el debate político está a la orden del día. A pesar de esta incómoda coincidencia y de la línea editorial que sigue el grupo Atresmedia, decidí otorgar a Alejandra Andrade y Jalis de la Serna el beneficio de la duda. Así que abrí una lata de cerveza y me puse delante del televisor. El programa me dejó sensaciones agridulces y, al margen de su interés periodístico, me preocupa el peligroso potencial que entraña su traducción al terreno político. Los problemas que el país presidido por Maduro se relatan en En tierra hostil (A partir de ahora, ETH) se aglutinan básicamente en dos pilares: la violencia y la escasez. Aproximadamente la primera mitad del programa trata el tema de los secuestros y la violencia en las calles. Sin duda el tratamiento que se ofrece de este tema es absolutamente desafortunado. El trabajo periodístico se reduce a entrevistar a dos testimonios (secuestrados y secuestradores) ultimando hasta el más mínimo detalle de la desagradable experiencia. Todo ello aderezado de una música “terrorífica” y de una voz en off que se aseguraba de poner sobre la escena esas cosas que el espectador espera ver aunque no existan (hay “miedo a hablar” pese a esto o pese a que unas horas después las cámaras grabaron un debate abierto en la calle en que un defensor del chavismo es rodeado y amedrentado por los detractores; las cámaras mostrando un intercambio de divisas en una aduana ¡qué escandaloso!). Lo que ocurre es que, pese a la estética hitckocniana, se objetan datos importantes. Basta con consultar las ciudades con las tasas de criminalidad más altas del mundo para desmontar todo este enfoque sensacionalista. Porque, si bien Caracas es la segunda ciudad más peligrosa del mundo, 44 de las primeras 50 ciudades que lideran el ranking son latinoamericanas. De estas, cinco son venezolanas. Pero seis son colombianas, nueve son mexicanas y -atención- dieciséis son brasileñas, tres países que no pertenecen al, digamos, “eje bolivariano”, sino que están más bien alineadas con el modelo capitalista implantado por Estados Unidos quién, por cierto, también presenta dos ciudades en el ranking. Así que, digo yo, que el problema de la criminalidad no será cosa de Chávez o Maduro, sino que parece más bien un problema crónico instaurando en toda América Latina.





El segundo problema que refleja el equipo de ETH es el problema de escasez que provoca largas colas frente a los supermercados del estado, que regulan los productos básicos. Llegados a este punto del programa, me hizo bastante gracia como en Twitter -soy bastante aficionado a seguir este tipo de programas al lado de Twitter: nuevos modelos de consumo que surgen de la convergencia digital- muchos de los que se habían quedado a gusto rajando de la primera parte del programa, ahora se quedaron absolutamente mudos, quizás rendidos ante la evidencia. Todavía quedaba gente cegada que se negaba a entender que en Venezuela hay problemas y muy gordos. En ese sentido, me alegro de que ETH fulminara todas esas versiones paradisíacas del país socialista. Ahora bien, de nuevo el enfoque del programa me pareció escaso y falto de rigor periodístico. Me alegro de que las cámaras grabaran las colas, bien, ¿y ahora, qué? En Venezuela hay escasez ¡ya lo sabíamos! Hay secuestros ¡Por supuesto! Y vosotros, como periodistas de investigación ¿qué podéis aportar que no se haya repetido ya hasta la saciedad? Nada, según parece. ETH Venezuela es un programa que se dedica, fotograma tras fotograma, a mostrarnos carnaza y a mantener la tensión del espectador: un estupendo ejercicio audiovisual, pero de nula transcendencia periodística. Habéis dedicado vuestro tiempo a mostrarnos el qué, ¿qué hay del porqué? Hay una carencia inaudita de datos aportados de fuentes u organismos fiables y de testimonios contrastados -aparte del genial intelectual y experto en geopolítica Bertín Osborne- que propicien un debate equitativo. Datos como el de la pobreza extrema o la mortalidad infantil que desde la llegada de Chávez se han reducido a la mitad, o el acceso a la educación que ha quedado garantizado para toda la población. No lo digo yo, lo dicen los indicadores oficiales de organizaciones como la ONU, UNICEF o el Banco Mundial. Además, la tasa de desigualdad, medida por el coeficiente de Gini, ha descendido hasta situarse en 0,382 puntos, la tasa más baja de toda América Latina, no muy lejos de la puntuación que obtiene España (0,350).






No se realiza ningún esfuerzo en algo que es muy importante, y es la contextualización de la escena.¿Cómo estaba Venezuela antes de la llegada de Chávez y cómo está ahora? ¿Cuál es su situación comparada con el resto de países de latinoamerica? ¿Cuáles son los motivos de la escasez: la política económica del gobierno o un saboteo y acaparamiento de los empresarios para crear el caos? Mientras no se plantee un debate de tal riqueza yo, ya no como estudiante de periodismo, sino como ciudadano, no puedo integrar un reportaje como el de ETH dentro de un discurso político. El problema llega cuando uno ojea Twitter y ve la cantidad de mensajes que surgen descalificando a Podemos a raíz de la emisión del programa. Entonces es cuando uno entiende que la premeditada campaña mediática contra Venezuela tiene unos efectos persuasivos más eficaces de lo que en un principio podía parecer. ¿Por qué Venezuela? ¡Nadie se lo pregunta! Y eso es porque estamos sometidos a un bombardeo tan incesante de información, que no nos queda tiempo para reflexionar y para preguntarnos las cosas. En España, demasiado acostumbrados al sensacionalismo, hay un error crónico en la decodificación de lo político. Exigimos muy poco a la caja tonta, tenemos un déficit terrible de espíritu crítico y así es muy complicado que ese tan anhelado cambio llegue algún día.


13/3/15

Un periodismo humano y creíble

Mucho se ha hablado y se ha dicho sobre el futuro del periodismo. Actualmente, la profesión no pasa por uno de sus mejores momentos, pero, paradójicamente hablando, ahora es el mejor momento para hacer periodismo, para volver a llevarlo a lo más alto del podio. El periodismo es más necesario que nunca y tiene que estar más vivo que nunca. Sí, ahora que la política está tan mal, ahora que tantos casos de corrupción salen a la luz, ahora que la sociedad occidental parece vivir en el naufragio de la decadencia.
Esta semana pude asistir, junto a dos compañeros de La Red-Acción, a una serie de ponencias en las que hablaron sobre los límites de la información. En este seminario se habló de periodismo de verdad, de ese que no se imparte en las aulas, porque el que se imparte en las universidades es uno que contiene teoría vomitiva en exceso. Da gusto oír hablar y debatir a los verdaderos profesionales del mundillo. Yo, personalmente, me he cansado del sistema antipedagógico que domina la universidad española. Me he cansado de que cada día me jodan el estómago y me hagan vomitar. Yo disfruto mucho más del periodismo siendo autodidacta. Sin embargo, a pesar de que estas ponencias fueron algo que -¿cómo definirlo?- motivó mucho a la gente, o por lo menos a mí, me faltó algo más. Hay dos obsesiones dentro de la profesión periodística: informar y contar la verdad. El periodista debe informar, sí. El periodista debe contar la verdad, sí. Pero el periodista también tiene que ir más allá. El periodista no solo tiene que contar la verdad sobre un hecho o mostrar la realidad, el periodista debe provocar cambios, debe luchar por algo, por un fin. Este fin puede ser cualquier cosa que motive al periodista; por ello, el profesional de la información lucha por lo que quiere. El periodismo actual y el del futuro deberían luchar por lo que siempre ha luchado el periodismo: por mejorar la sociedad. Estamos pasando por un presente-futuro; es decir, las herramientas que ayudan al periodista a realizar su trabajo han cambiado. Sí, hablo de las nuevas tecnologías, de Internet. Pero esto no solo ha facilitado la tarea del periodista, también ha traído nuevos problemas. Ha surgido el periodismo ciudadano. La información es un bien muy preciado del que se puede hacer negocio. En gran medida, muchos de los periodistas ciudadanos han surgido por esto, han surgido por la pasta. Pero se equivocan, porque el periodismo no es un medio para hacerse rico. Actualmente, la información, gracias a Internet, se recibe al instante. Y este es principalmente el trabajo del periodista ciudadano: el momento. El periodista de verdad verifica hechos, comprueba, analiza, critica, se pregunta por qué. El ciudadado no hace esto, sino que informa del momento aunque sea mentira. No se necesita un título para ser periodista, pero sí se necesita la ilusión y las ganas de querer luchar por algo.
Las nuevas tecnologías lo han cambiado todo, pero un mundo virtual no es lo mejor para el periodismo, porque este siempre va a necesitar de los otros, siempre va a relacionarse con los seres humanos para sacar a la luz nuevas historias. Eso no va a cambiar. Es la base fundamental del periodismo.
Por si fuera poco, además de esas ramas del periodismo obsesionadas con la información y la verdad, también existe otra regla constante: la objetividad. Yo creo que la objetividad no existe, ya lo decía la semana pasada Jordi Évole en una entrevista. A mi juicio, hay un valor más importante en los periodistas, uno que no tiene que ver con informar, con contar la verdad o con ser objetivos: la humildad. En periodismo lo importante es la honestidad, la humildad, la sinceridad, el esfuerzo y la ilusión. Sin esto, nuestra profesión sería muy distinta y no tendría la misma importancia social.
En el periodismo que se hace hoy día, a pesar de que hay grandes profesionales que tienen un compromiso social, falta humildad. No se puede ser pedante. Uno no se puede creer la hostia de bueno por hacer bien un trabajo. Lo que hay que tener en cuenta es la moral, tener una moral fuerte y que luche por lo que uno quiere. Y esto es muy importante para la profesión. En el periodismo actual está ocurriendo una fluidez constante de información y, seguramente, en el periodismo del futuro seguirá siendo así o incluso irá más allá, evolucionará. Sin embargo, a pesar de las nuevas herramientas tecnológicas que mantienen al público informado al instante, creo que se seguirán buscando referencias humanas en el periodismo. Se tendrán en cuenta los nombres, se necesitará la voz de un Gabilondo y la imagen de un Évole para hacer sentir al público que el periodismo está ahí, que está cerca de los ciudadanos y que se puede confiar en él. Si somos humanos, elegiremos a los humanos (a los periodistas) antes que a la tecnología súperinteligente. Elegiremos un periodismo humano y creíble. Yo lo elijo.


Límites de la Información en la URJC

7/3/15

Los vendedores de humo

Empiezo a creer que el desmoronamiento de la sociedad mundial se debe, en parte, a un factor que pasa desapercibido por la mayoría de los mortales. Estoy hablando de esas personas que, con su buena prosa y un mensaje desprovisto de significado real, quedan pasmados a todo aquel que escucha su discurso. Hablo de los vendedores de humo, aquellos que nos engañan con sus bonitas palabras, aquellos que dominan el mundo a su antojo. Personas manipuladoras que tratan de vender una idea como si fuera pura ambrosía.
Acercándonos a la ficción, existen cuentos, libros y películas que hablan a los niños pequeños sobre estos individuos; evidentemente, todas estas historias están dotadas de cierta fantasía y de un contexto entretenido para que los más pequeños puedan entender -no tengo ni la más remota idea de si se consigue o no- la falsedad e hipocresía que acecha ahí fuera, en el mundo adulto, en el mundo real.
Sin ir más lejos de la realidad actual, el más claro ejemplo de este tipo de personas, de estos vendedores de humo, es el partido político Podemos. ¿Qué es lo que pretende conseguir? Su líder, Pablo Iglesias, quizá sea una de las pocas personas, en los últimos años, capaces de convencer con su diálogo fácil, sencillo y para toda la familia. No me gustaría quitar mérito al señor Iglesias, ni mucho menos. Él es un gran orador. Pero el mensaje político que pretende vender Podemos, y en en que se recrea una y otra vez, no tiene un trasfondo. Que si casta, que si no a la corrupción, que si democracia real ya... Siempre lo mismo. Ya se conoce la verdadera realidad de Podemos: su buena relación con Venezuela, su defensa a los presos etarras, los casos de corrupción de Errejón y Monedero... El partido de Pablo Iglesias ha sabido aprovechar la mala situación política, económica y social en la que se encuentra inmersa España para salir adelante y hacerse un hueco en la vida política y social del país. Y esto me parece totalmente correcto, porque Podemos dio un golpe encima de la mesa y puso contra las cuerdas al PP y al PSOE. Pero no tienen programa político. Por tanto, hay que decirlo: son un claro ejemplo de vendedores de humo. Aunque, no solo Podemos vende humo, la mayoría de los políticos actuales también.

Podemos tras la victoria en las elecciones europeas (vozpópuli)

La sociedad española vive asolada por la ignorancia y la falta de coherencia y de pensamiento crítico. Se prefieren las bonitas palabras antes que la realidad. Pongamos un ejemplo sobre esto. En la Universidad, a mí y al resto de compañeros de clase nos mandan hacer un artículo de opinión sobre los atentados terroristas que azotaron la revista francesa Charlie Hebdo. Pero, ¿qué es un artículo de opinión? Bien, antes de intentar definirlo, he de decir que una de las claves del periodismo es que el público se informa a través de los medios para luego poder opinar sobre los distintos temas de la actualidad; es decir, para opinar hay que saber, hay que conocer, hay que estar informado. Una vez sabido esto, podemos entender que un artículo de opinión no es hablar o escribir sobre lo que a uno le dé la gana, sino dar su opinión sobre un tema. Volvamos al ejemplo del artículo de opinión sobre Charlie Hebdo. Si en vez de hablar de la Charlie, hablo de William Wallace, de romper las cadenas que nos oprimen y de una libertad utópica, ¿estoy opinando? Sí, estás opinando. Pero, ¿irse del tema y hablar de lo que a uno le salga de la real gana es realizar un artículo de opinión? Según lo entiendo yo, y otras muchas personas, no. Repito: para opinar hay que saber, hay que informarse. Si no te informas, ¿cómo vas a poder opinar? Lo que es fácil y sencillo, y que te hace quedar de puta madre ante los demás, es adornar con palabrería falsa e inútil un artículo en el que, en vez de hablar del tema que se te ha mandado, hablas de lo que te sale de las partes bajas. Pues bien, parece que hay ciertas personillas, que en su ignorancia rotunda y nefasta, aceptan totalmente convencidas este tipo de hechos; es decir, te vendo la cosa más bonita del mundo -algo que no te sirve para nada- y tú la compras simplemente porque te parece bonita. El problema de realizar este tipo de periodismo hipócrita, de falso articulo de opinión, es que luego hay gente que defiende la idea de la palabrería diciendo que ''en un artículo de opinión tienes que dar tu opinión personal''. Sí, imBÉcil -y pongo énfasis en la b y la e-, pero repito que para opinar hay que informarse sobre el tema. Lo triste es que este ejemplo que he puesto es real, y este tipo de personillas, por si fuera poco, pretenden en un futuro ser periodistas. No lo hagáis, el periodismo ya está suficientemente mal como para que encima vosotros vengáis y lo machaquéis más.

Lema Je suis Charlie

Los vendedores de humo son aquellas personas que manipulan y manejan a los demás con sus ideas inexistentes. Pienso que este tipo de gente son las que toman las decisiones mundiales. Así que, creyendo esto, no me extraña que la sociedad esté podrida y que se esté cayendo a cachos. Quiero destacar que en esta crítica no hay envidia alguna, pero sí hay rabia. Rabia por saber que hay gente ignorante que se cree las mentiras expuestas por otros. Rabia por saber que hay gente que no sabe argumentar las cosas.
Irremediablemente, esa ignorancia no se cambia de un día para otro. Y, como yo aún confío en las personas, creo que el giro se puede conseguir. Los vendedores de humo no son los únicos culpables de lo que hacen. Las personas ignorantes, educadas por el sistema del adormecimiento mundial, tienen también su culpa en cuanto a este tema respecta. En una sociedad actual tan corrompida como la nuestra, movilizada por unos valores antihumanos, ser vendedor de humo y ser ignorante parecen títulos de alta cuna. Sin embargo, los vendedores de humo van a seguir estando ahí, al igual que los ignorantes, pero las personas críticas también van a estar presentes. Yo no me quedo en la calle vendiendo humo, esperando a que llegue una personilla ilusa para engañarla. No me quedo con William Wallace, ni con romper las cadenas. Me quedo con mi espíritu crítico, con mi caballo desbocado que golpea con sus patas traseras aquellas cosas que le irritan. Me quedo con ser sincero y honesto; estoy seguro de que alguien en este mundo me comprende; estoy seguro de que alguien me apoya; estoy seguro de que este mensaje ha calado hondo en alguien. Me quedo con esa otra realidad que poca gente cuenta. Me quedo con ser crítico y poder criticar la mierda que corrompe a la sociedad y al ser humano. Me quedo con criticar lo criticable. Y me quedo, por último, con unas palabras de Arturo Pérez-Reverte en las que pedía ''hacer ciudadanos críticos'', porque ''el ciudadano educado en esa actitud crítica tiene mecanismos de defensa y puede cambiar el mundo''.

14/2/15

David Bowie - Ziggy Stardust


 


En 1972 el músico británico David Bowie lanzaba el álbum The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars. Gracias a sencillos como Ziggy Sturdust o Starman, David Bowie alcanzó fama internacional y se convirtió en uno de los iconos de los años 70. El disco narra la historia de Ziggy Sturdust, un alienígena convertido en estrella del rock que llega a la Tierra para transmitir un mensaje de paz y esperanza y salvar a los habitantes del planeta de su destrucción. Sin embargo, la fama, el éxito y los excesos terminan por destruirle a él mismo.

No sabemos si fue el artista londinense o su alter ego quien mantenía cuentas en Suiza pero lo cierto es que su nombre figura entre los más de 100000 potenciales evasores fiscales de la lista Falciani. El documento, filtrado por el informático Hervé Falciani, pone cara a todos aquellos particulares a los que la rama suiza del banco británico HSBC ha ayudado a esconder millones a lo largo de las tres últimas décadas, y entre los que se incluyen políticos, banqueros, empresarios, abogados, personalidades del mundo del deporte y el espectáculo, narcotraficantes o comerciantes de armas. Se desvela, así, el modus operandi del fraude fiscal a escala mundial, o lo que es lo mismo, la gran estafa al sistema que Adam Smith imaginó allá por 1776 cuando publicó La riqueza de las naciones y que ya se ha convertido en tan utópico como las ideas de Robert Owen o Charles Fourier.



Hervé Falciani
 


Hervé Falciani trabajó como ingeniero informático para el HSBC entre los años 2001 y 2008. Tras descubrir la gigantesca red de evasión fiscal que se escondía, decidió copiar los datos de de los clientes de la empresa y así confeccionar su lista. Al conocer sus intenciones, Suiza dictó una orden de búsqueda y captura internacional. Falciani huyó a Francia y reveló los datos a las autoridades francesas, que a su vez los compartieron con varias jurisdicciones europeas, entre ellas la española. ¿Qué se hizo aquí con esa información? Era el año 2009, y hasta el domingo pasado no se había filtrado ni un solo nombre de esa lista —a excepción de el de Emilio Botín, por escandaloso: sólo con él, España recuperó casi el 15% de lo defraudado— ni con la entonces ministra de Economía Elena Salgado ni con el actual ministro de Hacienda y Adminsitraciones públicas Cristobal Montoro. Lo que se hizo, según parece, fue “invitar” a regularizar voluntariamente su situación a aquellos miembros españoles de la lista identificados como defraudadores fiscales, con lo cual quedaron exentos de toda consecuencia legal y de la exposición al escrutinio público.

No ha sido hasta ahora, ocho años después de la creación de la lista, cuando ha llegado a los medios de comunicación tras una investigación coordinada por el diario Le Monde y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), que dejan al descubierto los nombres de las 106000 personas físicas y jurídicas residentes en 203 países distintos y entre las cuales se suman más de 780000 millones de euros. Hay 2694 clientes españoles entre los cuales suman un saldo de 1800 millones. En España sólo El Confidencial y la Sexta tienen acceso a estos datos, pues pertenecen al ICIJ. De momento sólo se han publicado las cifras absolutas y algunos nombres, que van saliendo con cuentagotas y a modo de exclusiva. Francisco Correa, Trias Sagnier, Alicia Koplowitz, la familia Luca de Tena (fundadores de ABC) o el piloto Fernando Alonso son algunos de los casos más llamativos que han visto la luz hasta el momento. Ni el ICIJ ni los medios de comunicación van a publicar la lista completa, puesto que consideran que muchos de los clientes son desconocidos y, según ellos, su información carece de interés público. A su vez, hay que aclarar que no todos los miembros que figuran en la lista tienen porque ser o haber sido evasores fiscales si han declarado el dinero a la hacienda correspondiente.

El país que lidera la lista en cantidades -al margen de, naturalmente, Suiza- es el “modelo de democracia” Reino Unido, seguido de la “enemiga del capitalismo” Venezuela. ¿Adivinen quién viene después? Una pista, “el país de la libertad”. Nuestra gloriosa patria ocupa un muy meritorio vigesimocuarto puesto, teniendo en cuenta que este es un país en el que nadie se ha hecho rico trabajando.

Todos los medios internacionales se han hecho eco del escándalo y han expresado su total repudio a lo que no es más que otra muestra del abuso de poder que la banca ejerce en las llamadas sociedades democráticas del siglo XXI. Sin embargo, los medios españoles han dado muestra, una vez más, del precario estado del periodismo en España, al censurar la información y relegarla a un último plano, por detrás incluso del cumpleaños de Cristiano Ronaldo. En este enlace se muestra con sólo tres imágenes el cubrimiento que los periódicos españoles han dedicado a la lista Falciani. No cabe duda que la última imagen es la más significativa de todas.





 
Resulta cuanto menos irónico que, mientras se escondía toda esta información, el caso Monedero ocupaba todas las planas y se planteaba en el centro del debate. Las comparaciones entre el supuesto fraude de Monedero y el cometido por el “modélico empresario” Emilio Botín son, cuanto menos, odiosas. Para empezar el caso Monedero se da a partir de una filtración -con motivos políticos- del Gobierno de un documento de la Agenda Tributaria, como es la declaración de un particular, que está protegido por la Ley Oficial de Protección de Datos. Sí, ese mismo gobierno que se negó a publicar uno sólo de los nombres de los 659 defraudadores españoles identificados en la lista Falciani, podría incurrir ahora en un delito de revelación de secretos. Lo que se descubre, entonces, es que Monedero cobró 425000€ por elaborar un informe sobre la unidad monetaria en Latinoamérica (o lo que El País titula “asesorar a Venezuela y sus socios”. Un trabajo bien pagado, desde luego, pero eso no le convierte en casta, ni da legitimidad a los medios para mentir y especular sobre el dinero que tiene en su cuenta bancaria). Lo que sucede después es que el dinero lo factura como persona jurídica a través de una empresa definida como sociedad instrumental, tributando un 20% por un trabajo que ha realizado él sólo, en vez del 51% que le exige el IRPF. Aquí entra el debate de si se comete o no delito fiscal -los propios expertos de hacienda no se aclaran- y de si es ético o no es ético. Lo cierto es que Monedero tributa estos ingresos en España, no los esconde en Suiza. Si, seguramente recomendado por su asesor fiscal, ha pagado menos impuestos de los que debería, bienvenidas sean las críticas. Pero lo que no puede ser es que de repente empiecen a dar lecciones de moral aquellos que legitiman otras prácticas mucho peores y menos habituales. Ni que se le ponga al nivel -por lo menos al nivel mediático- de los auténticos corruptos que han destruido el sistema, algunos, por cierto, militantes del partido que ha iniciado toda esta campaña de desprestigio y que ha pagado su sede con dinero negro. En cualquier caso, Monedero aclaró su situación con Hacienda con la presentación de una declaración complementaria y ha quedado libre de cualquier acusación de delito fiscal. No le ha servido, sin embargo, para apaciguar la rabia de esa jauría que no va a dejar de acechar a Podemos durante todo el año.




Una gaviota sobrevuela el HSBC Private Bank






Si ni los medios de comunicación ni las herramientas institucionales que el sistema proporciona pueden conformar una esfera pública en la que los ciudadanos participen y sean capaces de configurar su postura, Internet emerge como una herramienta de doble filo en que el poder y la ciudadanía juegan un pulso constante por ejercer el dominio el uno sobre el otro Porque Internet es control, es vigilancia y también es imaginación, creatividad y un lugar totalmente imprevisible. Desde que empezó la guerra cibernética, el ciberespionaje se ha convertido en una nueva forma de ejercer el dominio y las políticas emprendidas en la Guerra Fría se trasladan ahora a “la nube”. Al mismo tiempo, Internet supone una democratización de nuestras costumbres y una ruptura del flujo comunicacional que puede alterar completamente la respuesta que el poder espera de la ciudadanía. Twitter abría la semana con el trending topic #swissleaks, y las redes sociales se indignaban ante la poca cobertura que los medios tradicionales dedicaron a a lista Falciani. Una vez más, un trabajador informático rompía el contrato de conformidad que había establecido y decidía provocar un estallido que pusiera de nuevo a los poderes fácticos en el centro del huracán. Una práctica que viene siendo habitual en la actualidad (ahí están los casos Snowden o WikiLeaks) y que es la representación de un nuevo contrapoder ciudadano y de una nueva forma de fraguar el tradicional concepto de resistencia y de revolución.



Jordi Évole entrevista a Julian Assange, fundador de WikiLeaks
 



El futuro del periodismo está en Internet. Estoy a favor de la filtración de datos, no particulares y por motivos políticos o estratégicos, sino masivos y en favor del interés general y si supone una denuncia de los abusos de poder, como en el caso de la lista Falciani, Edward Snowden, y la lucha emprendida por organizaciones como Anonymous o WikiLeaks. Defiendo la cultura hacker, abogo por una prensa digital, independiente y libre de influencias. Internet es hoy en día el único espacio donde es posible que emerja el poder ciudadano, donde sea posible arrebatarle al status quo el poder de la persuasión masiva. Quizás sea un iluso, pero creo en la juventud, somos la llave que evitará la debacle de este mundo, creo en la firmeza de nuestros principios y en nuestros ideales, y creo en el mensaje de paz y esperanza que el mensajero de las estrellas nos transmitió en nombre de Ziggy Sturdust...







































Aunque me he escuchado el disco decenas de veces y se como acaba siempre la historia. Pero cuando la podredumbre nos acecha, cuando el cataclismo amenaza con avasallarnos y pisotearnos, creer no es una opción: es un deber, nuestro deber.



 




16/1/15

Crónica de un misterio

El misterio, eso que para algunos es algo que no comulga con la rutina de nuestro mundo ni de nuestra realidad humana, pero que para otros es el eje de un pensamiento que va más allá de lo material y lo tangible. El misterio engloba mundos paralelos (espíritus, extraterrestres, OVNIS, objetos malditos...) que para muchas personas 'normales' no significan sino las alucinaciones de unos 'locos' terrestres idénticos a ellos, pero con una mente distinta cuyo fin es conocer nuevos horizontes. El misterio es esa sensación que encoge el alma, que sorprende, que causa terror, que le mantiene a uno en vilo hasta que conoce el final de una historia. Realmente, hay diferentes conceptos para definir 'misterio'.

En el mes de septiembre me encontraba navegando por Twitter cuando un mensaje me llamó la atención. Hablaba sobre el I Congreso de Misterio y Enigmas de la Historia que se iba a celebrar en noviembre en Madrid. En ese mensaje había un link. Lo pulsé y me llevó a la página oficial del evento. Me estuve informando, para saber sobre qué iba a tratar y qué investigadores iban a participar, y rápidamente me sentí atraído por ello. Sin pensarlo mucho, me inscribí al evento, que se iba a celebrar los días 14, 15 y 16 de noviembre, y pagué el dinero que me pedían.
Aquello era una cosa nueva. Hacía mucho tiempo que no se realizaba un acto de tales características que reuniera a los principales divulgadores de ese mundillo tan peculiar y a un gran número de personas a las que les apasionaban esos temas. Y yo, evidentemente, no me lo podía perder.

Septiembre dio paso a octubre, y octubre cedió su sitio a noviembre. Los días señalados para la celebración del I Congreso de Misterio y Enigmas de la Historia cayeron rápido en un presente ahora ya pasado. El congreso, organizado por el Grupo Planeta, reunía a investigadores tan conocidos como Javier Sierra, Clara Tahoces, Bruno Cardeñosa, Enrique de Vicente o el doctor José Miguel Gaona. Además, me había enterado que, tras dar sus respectivas conferencias, cada ponente iba a firmar libros y sacarse fotos con todo el que quisiera. La emoción corría por mis venas, pero lo que yo no sabía es que iban a ser tres días cargados de vivencias absolutamente increíbles y únicas.


Cartel del I Congreso de Misterio


El 14 de noviembre viajé a eso de las cinco de la tarde hasta el Hotel Meliá Barajas de Madrid, donde se celebró el evento. Jamás pensé que un acto así, para 'locos' como yo, pudiera reunir a tantas personas. A todos los que acudimos a la cita se nos gratificó con dos revistas especializadas en la temática de misterio: Año/Cero y Enigmas. A su vez, nos dieron una identificación en la que ponía nuestro nombre y que nos facilitaba el acceso a la sala en la cual se iban a realizar las ponencias.
Sobre las 18 horas, Bruno Cardeñosa, presentador del programa La Rosa de los Vientos (Onda Cero), inauguró el I Congreso de Misterio y Enigmas de la Historia. Daba así comienzo a un fin de semana trepidante y cargado de misterio. La ponencia de Cardeñosa duró algo más de una hora. En ella habló sobre investigaciones de alto secreto, sobre aquello que el poder quería ocultar a la población. Sin embargo, creo que los nervios jugaron una mala pasada al periodista, que no estuvo a la altura de las expectativas esperadas por la mayoría del público asistente, dentro del cual me incluyo, y realizó una charla un tanto áspera y pesada.
Pero llegó Clara Tahoces y animó la fiesta de una manera espectacular. Tahoces, periodista y habitual colaboradora de Cuarto Milenio y Milenio3, habló del mundo de los sueños, de su simbolismo, de las premoniciones, de los trastornos... Una ponencia magnífica que llenó la sala al completo y que hizo que el tiempo corriera más rápido de lo normal.
Lo último de aquel día fue la periodística charla emitida por Francisco Contreras, antiguo reportero de Cuarto Milenio y actual reportero de la revista Enigmas. En los panfletos se anunciaba a Contreras como un tipo que venía a hablar de casas encantadas, pero que acabó hablando de su vida como periodista, de las aventuras que le había tocado vivir y de cómo había llegado a ser un loco más del misterio. A mí me sorprendió su ponencia, y muy gratamente; tanto que supe ver en él ese gusto por el periodismo y por el misterio que reconozco como propio. Pero no todo en su conferencia fue hablar de sí mismo, también se acordó de un grande, del más grande de todos: Fernando Jiménez del Oso. Al final de su ponencia, Contreras invitó a subir al escenario a algunos de los investigadores que estaban allí; lo hizo para recordar a Jiménez del Oso, el hombre que acercó el misterio a las casas españolas allá por las últimas décadas del siglo pasado. Sin duda, el recuerdo a Jiménez del Oso fue un momento muy emotivo que ilusionó a todo el público.


Ponencia de Francisco Contreras


Fue un día alucinante, pero quería más. Al día siguiente me levanté muy temprano para ir hasta Barajas y continuar así con mi pequeña aventura. Ese día, 15 de noviembre de 2014, nunca se me olvidará. Por la mañana, las ponencias iban a ser impartidas por Mónica G. Álvarez, Lorenzo Fernández Bueno, Pedro Amorós y Miguel Pedrero, mientras que por la tarde les seguirían José Miguel Gaona, Javier Sierra, Robert Bauval y Eric Frattini. ¿Por qué no se me olvidará nunca este día? Porque iba a ver a mi escritor favorito, a Javier Sierra. Pero vamos por partes.
Mónica G. Álvarez nos habló del nazismo, de sus secretos ocultos y de cómo el papel de la mujer fue fundamental para llevar a cabo el proyecto de Adolf Hitler. Álvarez consiguió que la mañana empezara con fuerza y rompió con las caras de sueño que el público pudiera tener.
Tras viajar a los desagradables campos de concentración, dimos un paseo con Lorenzo Fernández Bueno por la arqueología más enigmática de nuestro planeta. Y es que en esta ponencia se notaron las tablas que tenía Fernández Bueno, actual director de la revista Enigma, y se palpó también el entusiasmo que el periodista ponía a la hora de contar las cosas. Para mí, una de las mejores charlas del Congreso. Como despedida, y al igual que Contreras, Fernández Bueno se acordó también de Fernando Jiménez del Oso.
La mañana no pretendía decaer ni un solo momento. Era hora para las psicofonías. El encargado de hablarnos sobre estos extraños y curiosos sonidos fue Pedro Amorós, presidente de la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas. Amorós no se achantó ante el terror que producen las psicofonías, y nos propuso una teoría sobre por qué los supuestos espíritus producen estos sonidos: ''Los espíritus utilizan los sonidos que los humanos hacemos en nuestro mundo material para producir sus propios sonidos. Ellos toman la energía de esas frecuencias sonoras para crear una energía que les permita comunicarse''. Estas palabras pueden parecer una locura, pero a mí, personalmente, me parece una idea bastante 'científica'. Y, cómo no, tras su ponencia, Amorós se llevó una ovación de lujo.
Por último, la mañana la cerró Miguel Pedrero, redactor de la revista Año/Cero, que habló sobre los OVNIS y sobre las diferentes formas que tienen estos sucesos de manifestarse. En resumen, Pedrero trasmitió unas ideas básicas sobre el mundo extraterrestres, a la vez que repasó algunos de los casos que él mismo había investigado.
Tras la comida, era la hora del plato fuerte. El doctor Gaona entró a la sala con una pose elegante y con una altura que a mí me sorprendió bastante. José Miguel Gaona es doctorado en Medicina y Psiquiatría, uno de los principales investigadores españoles y mundiales sobre el cerebro, y colaborador habitual en televisión. Gaona vino a hablar del 'efecto túnel', el cual todos conocemos, y que investigó en su libro Al otro lado del túnel. Si tuviera que definir esta ponencia lo haría con el siguiente término: impresionante. El silencio en la sala era absoluto, la expectación era fascinante, y todo porque el doctor Gaona se desenvolvía en escena y explicaba cada detalle con una maestría 'extraterrestre'. Gaona terminó su absorbente charla y se marchó a firmar libros, no sin antes recibir una oleada de aplausos.
Tras Gaona, llegó el turno de Javier Sierra. Llegó a la sala como siempre, con su habitual clase para vestir y con sus aires de escritor humilde y sensato. Se sentó en la mesa de ponencias y comenzó a hablar, durante una hora, sobre su último libro: La pirámide inmortal. Sierra hablaba pausada y detalladamente, captando la atención de todos los presentes en la sala, y quedando a todo el mundo con la boca abierta. Después, terminó de hablar y se marchó a firmar libros. Yo salí lanzado, dispuesto a ponerme en la cola de espera, hasta que por fin llegó mi momento y conseguí mi ansiado premio: Sierra me firmó dos libros y me hice un par de fotos con él.
Sin embargo, con la ponencia de Javier Sierra no terminó la temática sobre pirámides, pues el ingeniero Robert Bauval, que se hizo famoso por su libro de investigación Código Egipto, continuó explicando los misterios de la antigua civilización. El problema fue que Bauval no hablaba español correctamente, por lo que Javier Sierra hizo de traductor entre el ingeniero y nosotros, el público. Un hecho más que hizo crecer mi admiración por el exitoso escritor español, y que me demostró no solo que Sierra sabe inglés a la perfección, sino que es uno de lo mejores intelectuales que tenemos en España.
Para finalizar aquel día triunfal, el periodista Eric Frattini nos comentó algunos aspectos sobre los secretos del Vaticano, sobre todo aquellos relacionados con la corrupción. Nunca pensé que este hombre pudiera ser así, pero Frattini se mostró amable a más no poder con todo el público y concluyó el segundo día del congreso por todo lo alto.


Javier Sierra presentado su libro 'La pirámide inmortal'


El 16 de noviembre era el último día que se celebraba el Congreso. Sin embargo, no pude acudir al cierre del I Congreso de Misterio y Enigmas de la Historia. Pero seguro que aquel día estuvo genial y que todos los que asistieron se lo pasaron como críos. Y digo seguro porque uno de los ponentes fue el historiador Juan José Sánchez-Oro, que habló sobre tecnología enigmática. También Paloma Navarrete y Sol Blanco-Soler, colaboradoras de Cuarto Milenio y miembros del conocido Grupo Hepta de Parapsicología, dieron un repaso a algunos de los mejores casos investigados por esta asociación. El periodista Josep Guijarro centró su ponencia en las casualidades y las coincidencias que a veces ocurren en la vida. Y, por último, el gran Enrique de Vicente, director de Año/Cero, trató el tema del terrorismo islamista.

Quiero cerrar esta larga crónica anunciando algo. Dijo Laura Falcó, la responsable de que este proyecto se llevara a cabo, que desde el Grupo Planeta pretendían que este evento se afianzase como una cita anual. Y lo han conseguido, pues según publicaban desde el Twitter oficial del Congreso de Misterio, en 2015 se celebrará una segunda edición durante los días 13, 14 y 15 de noviembre.
Yo no sé si hay otros mundos más allá, solo sé que el misterio existe de verdad, porque hay muchas personas que viven este tema con pasión, al igual que me pasa a mí. Este congreso merece la pena, y mucho. Por ello, invito a todos los 'locos' del misterio a vivir una aventura como la que yo viví el pasado mes de noviembre. No pierdan la oportunidad y apúntense este año al II Congreso de Misterio y Enigmas de la Historia.




Les dejo los datos para que se informen del evento:


Además, para todo aquel que esté interesado en ver algunas de las ponencias del I Congreso, las puede visualizar en el siguiente enlace: